Pueblos Mágicos de Aragón: un viaje por 18 pueblos llenos de magia, belleza, historia y planes

Recorremos las provincias de Huesca, Teruel y Zaragoza para descubrir 18 localidades reconocidas por la red Pueblos Mágicos de España, destinos donde patrimonio, naturaleza, tradiciones y vida rural forman parte de su identidad.
Descubrimos algunos de los rincones más singulares del territorio. Castillos, conjuntos históricos, arquitectura tradicional, cascadas, montañas, humedales, gastronomía, fiestas y leyendas nos esperan a lo largo del camino.
Pero ¿qué significa ser un Pueblo Mágico de España?
La iniciativa reconoce municipios que conservan elementos singulares de su patrimonio, historia, naturaleza, tradiciones, gastronomía y cultura local, promoviendo al mismo tiempo el desarrollo turístico y territorial. En Aragón encontramos actualmente 18 Pueblos Mágicos repartidos entre las provincias de Huesca, Teruel y Zaragoza.
Y cada uno tiene una historia diferente que contar.
Pueblos Mágicos de Huesca: naturaleza y patrimonio en el Pirineo y Prepirineo
Ayerbe, entre historia y los paisajes del Reino de los Mallos
En la Hoya de Huesca, a las puertas del Prepirineo aragonés, Ayerbe es uno de los Pueblos Mágicos de Aragón que merece una parada. Su ubicación, muy próxima a los Mallos de Riglos, permite combinar patrimonio, naturaleza y turismo rural en una misma escapada.
Un paseo por Ayerbe nos descubre el Palacio de los Marqueses de Urriés, la Torre del Reloj y la románica Torre de San Pedro. La localidad está además estrechamente ligada a Santiago Ramón y Cajal, que vivió aquí durante su infancia y juventud y cuya figura puede conocerse en su Centro de Interpretación.
Y para completar la visita, nada mejor que acercarse a los paisajes del Reino de los Mallos y descubrir la gastronomía y los productos locales. En 2026, Ayerbe ha sido reconocido como Pueblo Mágico de Aragón, un motivo más para incluirlo entre los pueblos que visitar en Huesca.

Broto, naturaleza a las puertas de Ordesa
En la comarca del Sobrarbe, Broto es uno de los Pueblos Mágicos de Huesca y una magnífica puerta de entrada al Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido. Rodeado por el paisaje del Pirineo aragonés y atravesado por el río Ara, naturaleza y tradición forman parte de su identidad.
Uno de sus grandes imprescindibles es la Cascada de Sorrosal, situada a pocos minutos a pie del casco urbano. La visita puede continuar descubriendo la Torre de la Cárcel, de origen defensivo y posteriormente utilizada como prisión, donde todavía se conservan antiguos grabados realizados sobre sus paredes.
Senderismo, patrimonio, arquitectura popular y tradiciones como el Paloteao completan las razones para incluir Broto entre los pueblos que visitar en el Pirineo de Huesca.
Jasa, esencia rural en los Valles Occidentales
En el Pirineo aragonés, Jasa es uno de los Pueblos Mágicos de Huesca y puerta de entrada al Parque Natural de los Valles Occidentales. Rodeado de bosques y montañas, conserva un cuidado conjunto de arquitectura tradicional que refleja la identidad de los pueblos pirenaicos.
Entre los lugares que ver en Jasa destacan la iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, la ermita de San Pedro, el antiguo lavadero y Casa Moní, vinculada a la cultura y forma de vida tradicional. El entorno ofrece además más de 30 kilómetros de senderos señalizados, entre ellos el GR-15.
A todo ello se suma un importante patrimonio cultural, con tradiciones como el Palotiau de Jasa y una gastronomía ligada a los productos de montaña. Naturaleza, cultura y vida rural se unen en un pequeño pueblo perfecto para descubrir el Pirineo de Huesca con calma.

Pueblos Mágicos de Teruel: historia entre montañas
Teruel concentra una parte importante de los Pueblos Mágicos de Aragón. En la Provincia de Teruel encontramos localidades que conservan importantes conjuntos históricos y una estrecha relación con el paisaje que las rodea.
Aliaga
En Aliaga, paisaje y geología son inseparables.
El municipio alberga el Parque Geológico de Aliaga, cuyas extraordinarias formaciones permiten interpretar alrededor de 200 millones de años de historia geológica.
El río Guadalope completa este escenario creando lugares como la Hoz Mala, un espectacular desfiladero que puede recorrerse mediante senderos, puentes y pasarelas.
Geología, patrimonio minero, naturaleza y turismo rural convierten a Aliaga en uno de los lugares más singulares que descubrir en la provincia de Teruel.

Belmonte de San José
En el Bajo Aragón, Belmonte de San José conserva un casco urbano lleno de rincones que recuerdan su pasado.
Calles estrechas, pasadizos y arquitectura tradicional acompañan un recorrido por una localidad rodeada por el característico paisaje mediterráneo de esta zona de Teruel.
Su incorporación en 2026 a la red Pueblos Mágicos de España reconoce precisamente esa combinación de patrimonio, paisaje e identidad rural.
Jabaloyas
En la Sierra de Albarracín, Jabaloyas aparece protegido por la Sierra de Jabalón y rodeado por un extenso paisaje natural.
Su caserío conserva interesantes ejemplos de arquitectura tradicional, mientras que la iglesia de la Asunción destaca entre su patrimonio.
Pero Jabaloyas es conocido también por un fascinante patrimonio inmaterial. Historias de brujas, aquelarres y leyendas populares han acompañado durante generaciones a la localidad y continúan formando parte de su identidad cultural.
Mora de Rubielos
Si buscamos pueblos con encanto en Teruel, Mora de Rubielos constituye una de las grandes paradas de nuestro recorrido.
Su perfil está dominado por el impresionante castillo-palacio de los Fernández de Heredia, uno de los grandes ejemplos de arquitectura gótica civil de Aragón.
A sus pies se extiende un conjunto histórico de calles, portales, casas solariegas y edificios monumentales entre los que sobresale la antigua colegiata de Santa María.
Su ubicación en la comarca de Gúdar-Javalambre permite además combinar la visita cultural con naturaleza, gastronomía y actividades al aire libre.
Alcalá de la Selva
Rodeada por los paisajes de la Sierra de Gúdar, Alcalá de la Selva conserva el carácter de las localidades de montaña turolenses.
Su casco urbano se adapta a la ladera y está presidido por la iglesia de San Simón y San Judas. En sus proximidades encontramos también el conocido Santuario de la Virgen de la Vega.
Bosques, senderos y paisajes de montaña convierten esta localidad en una interesante propuesta de turismo rural en Teruel durante cualquier época del año.
La Iglesuela del Cid
Declarada Conjunto Histórico-Artístico, La Iglesuela del Cid conserva uno de los conjuntos arquitectónicos más interesantes del Maestrazgo turolense.
Palacios, casas solariegas y edificios construidos entre los siglos XVI y XVIII aparecen a lo largo de un casco urbano en el que la piedra continúa siendo protagonista.
Recorrer sus calles permite acercarse a la historia y arquitectura tradicional de uno de los territorios con mayor personalidad de la provincia de Teruel.
Fortanete
Rodeado de montañas y extensos pinares, Fortanete nos descubre otro de los grandes paisajes del Maestrazgo.
Su casco urbano conserva ejemplos de arquitectura civil y religiosa, mientras que alrededor de la localidad encontramos un territorio marcado por masías, caminos históricos, ganadería y aprovechamientos tradicionales de la montaña.
Un destino perfecto para quienes buscan combinar naturaleza, patrimonio y tranquilidad.
Peñarroya de Tastavins
Nuestro recorrido por Teruel nos conduce también hasta el Matarraña, donde Peñarroya de Tastavins combina arquitectura tradicional, naturaleza y paleontología.
Muy cerca de la localidad encontramos el Santuario de la Virgen de la Fuente, cuyo patrimonio mudéjar forma parte del conjunto reconocido como Patrimonio Mundial por la UNESCO.
La visita puede completarse descubriendo Inhóspitak, sede de Territorio Dinópolis dedicada al extraordinario patrimonio paleontológico encontrado en esta zona.
Mosqueruela
A más de 1.400 metros de altitud, Mosqueruela conserva uno de los conjuntos históricos más interesantes de las tierras altas de Teruel.
Murallas, portales, casas señoriales y edificios religiosos permiten recorrer siglos de historia a través de sus calles.
Fuera del casco urbano, pinares y paisajes de montaña amplían las posibilidades para disfrutar del senderismo y del turismo rural.
Orihuela del Tremedal
En los Montes Universales, Orihuela del Tremedal está rodeada por algunos de los grandes paisajes forestales de la Sierra de Albarracín.
Entre sus elementos naturales más singulares destacan los conocidos ríos de piedra, grandes acumulaciones de bloques que constituyen una de las formaciones geomorfológicas características de este territorio.
Naturaleza, patrimonio y senderismo convierten a Orihuela del Tremedal en una magnífica base para descubrir esta zona de la provincia.

Pueblos Mágicos de Zaragoza: del patrimonio medieval a la Laguna de Gallocanta
La provincia de Zaragoza completa nuestro recorrido con localidades muy diferentes entre sí: conjuntos medievales, patrimonio histórico, viñedos, paisajes esteparios y uno de los grandes humedales de Aragón.
Gallocanta
Entre las provincias de Zaragoza y Teruel encontramos uno de los grandes paisajes naturales de Aragón: la Laguna de Gallocanta.
Este gran humedal salino constituye un enclave de enorme importancia para las aves migratorias y es especialmente conocido por las grandes concentraciones de grullas que llegan durante sus desplazamientos entre el norte de Europa y la península ibérica.
Naturaleza, observación de aves y tranquilidad convierten Gallocanta en uno de los destinos de turismo ornitológico más importantes de Aragón.

Uncastillo
En las Cinco Villas, Uncastillo reúne uno de los conjuntos monumentales más importantes del norte de Zaragoza.
Sobre la Peña Ayllón se levantan los restos de su fortaleza, mientras que a sus pies se extiende un extraordinario casco histórico de calles medievales, palacios y arquitectura tradicional.
Uncastillo destaca especialmente por la riqueza de su patrimonio románico, con varias iglesias que permiten convertir la visita en un auténtico recorrido por el Aragón medieval.
Borja
A los pies del Moncayo, Borja combina patrimonio, cultura y una profunda tradición vitivinícola.
Su casco histórico conserva palacios, iglesias y edificios de diferentes épocas, mientras que en sus proximidades se encuentra el Santuario de Misericordia.
Estamos además en tierras de la Denominación de Origen Campo de Borja, por lo que gastronomía y vino se convierten en magníficos compañeros para completar la visita.
Belchite
Belchite constituye uno de los lugares más singulares que visitar en la provincia de Zaragoza.
Junto al municipio actual permanecen las ruinas del Pueblo Viejo de Belchite, conservadas como testimonio de las consecuencias de la Guerra Civil española.
A su alrededor encontramos además uno de los grandes paisajes esteparios de Aragón, con una importante riqueza natural y enclaves como el Pozo de los Chorros, formado por el río Aguasvivas.
Historia, memoria, patrimonio y naturaleza confluyen en un territorio que merece descubrirse desde diferentes perspectivas.

Ariza
A orillas del río Jalón, Ariza ocupa desde hace siglos un estratégico corredor natural entre Aragón y la Meseta.
Los restos de su antiguo castillo dominan la localidad y recuerdan su importancia histórica como territorio fronterizo.
Su casco urbano conserva diferentes testimonios patrimoniales que invitan a detenerse y descubrir una localidad estrechamente relacionada con los caminos y comunicaciones que han atravesado durante siglos el valle del Jalón.
Mucho más que pueblos bonitos: descubre el Aragón rural
Los 18 Pueblos Mágicos de Aragón nos ofrecen 18 formas diferentes de conocer nuestra comunidad. Caminar por sus calles, probar su gastronomía, entrar en sus pequeños comercios, conocer sus fiestas y tradiciones, recorrer sus senderos y, por supuesto, alojarnos en el territorio para disfrutarlo sin prisas.
El turismo rural en Aragón nos ofrece precisamente esa oportunidad: convertir cada escapada en una forma de conocer y apoyar a los pueblos y a las personas que los mantienen vivos. Ahora solo queda elegir por cuál de los Pueblos Mágicos de Aragón comenzar.
